06 diciembre, 2010

Crema de Zapallo


Si algo abunda en esta época por estos lados es el zapallo. En todas sus formas, en todos sus colores y en diferentes sabores, la calabaza es por lejos la hortaliza favorita desde octubre, cuando las vemos mutiladas en su carne para formar parte de la decoración de Hallowen; hasta su presencia en los platos típicos de Thanskgiving. Así que, para ponerme en onda con esto de las pumpkins, me voy esta vez por una exquisita crema de zapallo. La particularidad; el zapallo va cocinado en el horno y no en agua; el resultado, extraordinariamente bueno.
Crema de Zapallo

1 Zapallo (de ese con forma de pera) partido por la mitad
aceite de oliva
estragón
semillas de cilantro
merquén
sal

pimienta de molinillo
1 taza de leche descremada apróx.
1 1/2 taza de caldo de verduras apróx.
  1. Precalienta el horno a temperatura media-alta. En una lata de horno pon las mitades de zapallo y espolvorealas con sal, pimienta, merquén, estragón y semillas de cilantro molidas con el mortero (si no las tienes, no es como para que dejes de hacer la sopa). Rocíalas con un buen chorro de aceite de oliva y mételas en el horno por media hora o hasta que el zapallo esté cocido.
  2. Separa la comida de la cáscara, métela a la juguera junto con un poco de la leche y caldo. Préndela y aprieta el botón hasta que esté todo integrado. Sugiero ir de a poco; la cantidad de líquido va a depender de la textura que quieras darle a la crema. Corrige la sal y la pimienta y adiós frío...igual se puede hacer en verano.

03 diciembre, 2010

Desclasificando ''Thanksgiving Day''

Su traducción literal es "Día de Acción de Gracias". La historia dice que el cuarto jueves de noviembre, en Estados Unidos y Canadá se recuerda el primer día de Acción de Gracias, donde los peregrinos ingleses agradecieron a Dios por haber pasado invictos el crudo inverno de Nueva Inglaterra.
Hoy, se conserva como la fecha favorita para reunirse con la familia y, alrededor de una abundante mesa, reflexionar acerca de eso que los hace sentir agradecidos...
Quiero detenerme en la parte de abundante mesa. Para aclarar dudas, una mesa promedio ese día sostiene: 1 pavo entero, cocinado según la tradición familiar; algún plato hecho con calabaza, hortaliza favorita del festival de la cosecha; salsa de cranberries para acompañar el pavo; puré de papas rústicos; algún acompañamiento hecho de papa dulce, entre otras preparaciones en extremo nutritivas.
En vista de tanta jarana por parte del local, algunos chilenos no quisimos dejar pasar notable ocasión para poner a prueba nuestro sudamericano paladar y con el mejor de los entusiasmos preparamos un almuerzo de acción de gracias.
Esta vez, mi participación fue un poco desacorde a la ocasión (Si, nos toco llevar postre y llegué con tres leches). En fin... los más entusiastas aportaron con una receta de un exquisito pan tradicional, un budín de papa dulce con una superficie de marshmallow grillada (No, no es postre), salsa de cranberries y puré de papas; y por supuesto, el infaltable pavo. La tradición sureña dice que el pavo debe freírse en una olla especial para ese menester, a una temperatura de 320 F , durante 45 minutos. Además se debe seguir muy aplicadamente las indicaciones previas respecto a descongelamiento, limpieza, secado y otros detalles cruciales para el éxito del plato.
Por otro lado, diarios y noticieros de la T.V advertían los peligros asociados a la tradición como incendios, accidentados y encuentros familiares que terminaban en funeral.
No muy amiga de la fritura, mis preferencias se inclinaban por el pavo al horno, pero en vista del entusiasmo de los comensales por el evento que significaría freír tamaño animal, me guarde mis comentarios.
Así, en un maravilloso día soleado, empezó el almuerzo. Las mujeres conversábamos y los hombres, esta vez cambiaron la parrilla por la piscina de aceite hirviendo. Pasado los 45 minutos, que muy atentamente respetó el dueño de casa, el pavo estaba listo. Sorpresa fue cuando vi una extraordinaria costra dorada que vestía a una muy tierna carne de pavo que, contra mis pronósticos, no estaba para nada aceitosa! Un éxito!!! Debo admitir que es el pavo más rico que he comido. Y que el mérito esta vez es del dueño de casa (lo siento otros hombres que estaban alrededor de la olla) que al más puro estilo gringo, hizo el honor de cortar generosas porciones para los invitados.
Para algunos es el banquete más esperado del año, para otros será el día anterior al Black Friday y compras a precios tan bajos que provocan la pérdida de la compostura. Por mi parte, thanksgiving fue un buen momento para dar las gracias por las amigos que generosamente nos han acogido durante este año y también el comienzo de una larga espera para el próximo pavo frito.
El dibujo del pavo es de Constanza Hurtado; artista chilena que vive en Atlanta y que en un par de minutos consiguió la perfecta decoración para la ocasión.