03 diciembre, 2010

Desclasificando ''Thanksgiving Day''

Su traducción literal es "Día de Acción de Gracias". La historia dice que el cuarto jueves de noviembre, en Estados Unidos y Canadá se recuerda el primer día de Acción de Gracias, donde los peregrinos ingleses agradecieron a Dios por haber pasado invictos el crudo inverno de Nueva Inglaterra.
Hoy, se conserva como la fecha favorita para reunirse con la familia y, alrededor de una abundante mesa, reflexionar acerca de eso que los hace sentir agradecidos...
Quiero detenerme en la parte de abundante mesa. Para aclarar dudas, una mesa promedio ese día sostiene: 1 pavo entero, cocinado según la tradición familiar; algún plato hecho con calabaza, hortaliza favorita del festival de la cosecha; salsa de cranberries para acompañar el pavo; puré de papas rústicos; algún acompañamiento hecho de papa dulce, entre otras preparaciones en extremo nutritivas.
En vista de tanta jarana por parte del local, algunos chilenos no quisimos dejar pasar notable ocasión para poner a prueba nuestro sudamericano paladar y con el mejor de los entusiasmos preparamos un almuerzo de acción de gracias.
Esta vez, mi participación fue un poco desacorde a la ocasión (Si, nos toco llevar postre y llegué con tres leches). En fin... los más entusiastas aportaron con una receta de un exquisito pan tradicional, un budín de papa dulce con una superficie de marshmallow grillada (No, no es postre), salsa de cranberries y puré de papas; y por supuesto, el infaltable pavo. La tradición sureña dice que el pavo debe freírse en una olla especial para ese menester, a una temperatura de 320 F , durante 45 minutos. Además se debe seguir muy aplicadamente las indicaciones previas respecto a descongelamiento, limpieza, secado y otros detalles cruciales para el éxito del plato.
Por otro lado, diarios y noticieros de la T.V advertían los peligros asociados a la tradición como incendios, accidentados y encuentros familiares que terminaban en funeral.
No muy amiga de la fritura, mis preferencias se inclinaban por el pavo al horno, pero en vista del entusiasmo de los comensales por el evento que significaría freír tamaño animal, me guarde mis comentarios.
Así, en un maravilloso día soleado, empezó el almuerzo. Las mujeres conversábamos y los hombres, esta vez cambiaron la parrilla por la piscina de aceite hirviendo. Pasado los 45 minutos, que muy atentamente respetó el dueño de casa, el pavo estaba listo. Sorpresa fue cuando vi una extraordinaria costra dorada que vestía a una muy tierna carne de pavo que, contra mis pronósticos, no estaba para nada aceitosa! Un éxito!!! Debo admitir que es el pavo más rico que he comido. Y que el mérito esta vez es del dueño de casa (lo siento otros hombres que estaban alrededor de la olla) que al más puro estilo gringo, hizo el honor de cortar generosas porciones para los invitados.
Para algunos es el banquete más esperado del año, para otros será el día anterior al Black Friday y compras a precios tan bajos que provocan la pérdida de la compostura. Por mi parte, thanksgiving fue un buen momento para dar las gracias por las amigos que generosamente nos han acogido durante este año y también el comienzo de una larga espera para el próximo pavo frito.
El dibujo del pavo es de Constanza Hurtado; artista chilena que vive en Atlanta y que en un par de minutos consiguió la perfecta decoración para la ocasión.

09 noviembre, 2010

Champinon Ostra al Ajillo

Terapia Culinaria, se luce hoy con un invitado especial.
Bueno para comer, también para cocinar. Rodrigo se luce con una receta que se la trajo de España y que nos recuerda lo bueno que es el ajo...
Champinon Ostra al Ajillo
  • 1 bandeja de champinones ostra, limpios, sin el tallo y cortados gruesos
  • 3 dientes de ajo picados fino
  • 1 manojo de cilantro picado fino
  • 1/2 taza de vino blanco
  • 1 cdta. de mantequilla
  • sal y pimienta en grano

Calienta un sartén a fuego alto, agrega aceite de oliva y saltea los champinones, cuando veas que tienen un ligero color tostado, baja el fuego a medio y agrega el ajo.

Cocina unos segundos, pon el vino blanco, pimienta y sal. Lleva los champinones a un extremo del sartén y deja que los jugos corran hacia el otro, agrega a los jugos la cucharadita de mantequilla, sube el fuego y espera a que se reduzca un poco el vino.

Échale el cilantro, revuelve, apaga y sirve inmediatamente acompanado del mejor pan con migas que encuentres.

27 octubre, 2010

Sopa Reversible de Apio

Frente a lo raro del clima de hoy en Atlanta; caluroso y húmedo, lluvioso y gris, hice para el almuerzo una sopa de apio. Calentita pero fresca, llenadora pero baja en calorías, fácil pero rica. Lo bueno, es que además se puede comer fría, tipo gazpacho. Excelente para el aperitivo de verano. Osea 100% reversible.
La idea, con algunas cambios y modificaciones, es de unas chefs que le cocinan a Jennifer Aniston.
Sopa de Apio
1 mata de apio
1/2 perejil
1 taza de arvejas congeladas
1/2 cebolla cortada en plumas
1 puerro entero
3 1/2 tazas de caldo de pollo o de verduras
1/2 cdta. de merquén
1 cda. de aceite de oliva
sal y pimienta en grano
En una olla pon una cucharda de aceite de oliva, llévala a fuego medio, cuando esté caliente pon los puerros picados en rodajas, la media cebolla cortada en pluma, sal, pimienta y merquén. Revuelve, baja el fuego y cocina para que suelten el olor. Preocúpate que no se doren.

Cuando estén listas, pon el caldo, tápala y cocinala por 10 minutos. Mientras, con un pela papas, sácale los nervios al apio, también las hojas pero deja un par. Corta las varas en 3. Aprovecha de limpiar la cocina en estos minutos que te sobran.

Pasado el tiempo, pon la taza de arvejas congeladas (así, congeladas) y el apio con las hojas que dejaste también. Tapa de nuevo y espera unos 15 minutos o hasta que el apio esté blando.

Pon la sopa en la juguera, y agrégale el perejil. Licualo muy bien, hasta que quede suave. Si la quieres fría, ponla en un baño maría invertido (en vez de agua caliente, agua con hielo). Acá, la tomamos caliente y Rodrigo le puso crutones. Exquisita!!!

19 octubre, 2010

Babba Ganoushj

Una de las partes más entretenidas para cocinar es el aperitivo. Muchas veces reemplazo una comida por pequeños platos. Entre mis favoritos está el hummus, pistachos y frutos secos, quesos, uvas y la receta que hoy les presento: Babba Ganoushj; una pasta de berenjena tradicional de medio oriente, que se luce mejor si se come con pan pita.
Averiguando un poco de la receta encontré que, como muchas cosas buenas, hay que comerlo con prudencia porque según la tradición popular y moralista, es un plato ''dulce y seductor'' y las mujeres que lo comen seguido adquirirán las mismas características...Yo, lo como por lo menos una vez a la semana.
Babba Ganoushj
2 berenjenas medianas
1 diente de ajo grande, sin la vena y picado fino
2 cdtas. de comino molido
jugo de 1 limón
5 cdas. de aceite de oliva
sal y pimienta fresca
1/4 taza de perejil picado fino
Precalienta el horno. Pincha tus berenjenas con un tenedor por todos lados, sin piedad. Mete las berenjenas al horno caliente por 25 minutos o hasta que estén blandas al tacto y con la cáscara quemada por fuera.
Cuando estén frías, córtalas por la mitad, raspa la comida y reserva la cáscara de una berenjena. En una tabla de cocina pica todo el raspado; agrega el ajo, comino, sal, pimienta y perejil. Lleva todo al recipiente donde lo vas a servor o guardar y agrega el aceite de oliva.
También se puede hacer en la minipimer, pero yo lo prefiero con pedazos gruesos de berenjena.

23 agosto, 2010

Ají de Gallina

El último mes cambié el calor gringo por el frío chileno y las ensaladas hipocalóricas por los guisos y platos calentitos que mejoran el ánimo y empeoran el cuerpo. Un plato calentito, rico, rico y bueno para compartir es el peruanísimo ají de gallina. Lo hice para el cumpleaños de mi mamá, lo serví en pocillos chicos individuales como parte del aperitivo caliente. Si lo quieres de plato de fondo, se luce mejor acompañado de arroz blanco, papas cocidas, un tercio de huevo duro y una que otra aceituna. 8 personas

  • 3 pechugas de pollo enteras, cocidas y desmenuzadas. Guarde el caldo de cocción, para una sopita y para este ají de gallina.
  • 5 ajíes verdes
  • 1 lata chica de pimentones en conserva
  • 2 dientes de ajo picados finos (Nada de que yo no como ajo...)
  • 3 cebollas medianas picadas finas
  • 4 rebanadas de pan de molde, sin corteza y remojadas en leche (en su defecto, su hallulla)
  • 150 grs. de queso parmesano rallado. Ojalá, recién rallado.
  • 1 tarro de leche evaporada
  • 100 grs. de nueces picadas (no molidas, picadas para que se sientan)
  • huevos duros
  • aceitunas
  • aceite
  • sal y pimienta
  • orégano

Poner los ajíes a cocinar en una olla con agua hasta que estén blandos, más o menos 20 minutos. Una vez listos, sacarles la piel y moler en la juguera hasta hacerlos puré. Si no lo quieren tan picante, preocúpense de despeparlos. Reservar.

Hacer puré los pimentones en tarro. Reservar.

Moler el pan con la leche, y pasar por un colador (no quieren encontrarse con un pedazo de pan entre sus pollos)

En un sartén poner tres cucharadas de aceite, llevar a fuego medio y sofreír el ajo con la cebolla hasta que esté transparente. Agregar el puré de ají y el puré de pimentón. Cocinar, revolviendo durante 10 a 15 minutos apróximadamente. Salpimentar, agregarle el orégano y sacar del fuego.

Poner todo el menjunje en la licuadora y agregar el pan remojado. Licuar hasta formar una salsa homogénea, si está muy espesa, soltar con un poco del caldo de pollo reservado.

Ahora la parte entretenida...Poner la salsa en una olla, agregar el pollo desmenuzado, el queso parmesano, las nueces y llevar a fuego medio hasta espesar. Revuelva sino quiere que se le pegue en el fondo de la olla. Cuando su instinto cocinero le diga que ya está ok; abra la lata de leche evaporada, viertala en la olla, revuelva y cocine por más o menos 10 minutos más o hasta que esté caliente de nuevo.

Listo!!!

Mejor todavía si se acompana con arroz blanco, papas cocidas, un cuarto de huevo duro y aceitunas.

06 julio, 2010

Visitas!

La llegada del verano trajo además de mucho calor, humedad y lluvia (sí, la lluvia es un fenómeno de todo el año por acá); dos visitas que nos dejaron felices y al día con lo que pasa en Chile. No es que no tengamos televisión, ni leamos el diario on line o no hablemos con la familia y los amigos; sino al día de detalles cotidianos; quién se casa, cómo fue el post terremoto, etc. Básicamente, de todo lo que se pierde estando lejos.
Obviamente, teníamos hartos planes para los turistas; museos, tiendas de ropa, acuarios enormes, coca cola, más tiendas de ropa, hamburguesas y chicken wings, etc… Pero como lo más importante para nosotros era hacerlos sentir “como en casa” a los que amorosamente acomodaron sus planes para acompañarnos unos días, les planeamos a cada uno un menú de bienvenida según los gustos que sabíamos traían.
La primera visita, mi hermana más chica, nos íbamos a la segura con tacos mexicanos, sangría hecha en casa y de postre el brownie que ya conocen. A la segunda visita, un muy buen amigo; un aperitivo de lo más mediterráneo, con Babba Ghannouj (pasta de berenjenas), queso de cabra al horno con salsa de tomates, hummus de garbanzos y para tomar, vino tinto y piscolas con el pisco que él traía (bienvenido sea!). De postre, un nada mediterráneo Carrot Cake con frosting de cream chesee o mejor dicho, queque de zanahoria con una pastita dulce de queso crema que dan ganas de comérsela con el dedo.
Acá va la receta del queque de zanahoria y un gran abrazo para la Josefina y Ramón
. Queque de zanahoria o Carrot Cake
Ingredientes
margarina, 150 gr
azúcar, 2 tazas harina, 2 tazas huevos, 3 polvos de hornear, 1 cdta. bicarbonato, 2 cdtas. canela, 2 cdtas. estracto de vainilla, 1 cdta. nueces picadas, 1 taza zanahoria rallada, 3 tazas jugo de una naranja ron, 4 cdas. coco, 1/2 taza (opcional)

Preparación:

  1. Precalentar el horno a temperatura media. Enmantequillar y enharinar un molde rectangular.
  2. Batir la mantequilla con el azúcar, cuando esté la mezcla homogénea agregar los huevos, aternando con los ingredientes secos cernidos.
  3. Seguir batiendo y agregar el jugo de naranja y la zanahoria rallada.
  4. Mezclar las nueces picadas con una cucharada de harina (para que no se vayan a fondo del molde) y agregar a la mezcla.
  5. Al final, agregar la vainilla, el ron y el coco.
  6. Llenar el molde hasta la mitad (sube mucho) y llevarlo al horno precalentado por 1 1/4 hora o cuando al enterrar un palito en el medio, este salga seco.

10 junio, 2010

Festivales, paseos y más

Ya empezó el verano en Estados Unidos, con bastante furia según mi escasa experiencia con climas húmedos-lluviosos. Sin embargo, y a pesar de lo desesperante que puede ser no encontrar un lugar donde estar sin “atontarse” por las altas temperaturas –a excepción de los mall y supermercados que más vale ir con un chalequito si no quieres sufrir las consecuencias del aire acondicionado- el verano saca el mejor espíritu festivo de los locales, y no perdonan fin de semana sin un festival de lo que sea. Es así como empezamos con el SweetWater Festival, auspiciado por una cerveza local del mismo nombre, el evento tuvo lugar en uno de los tantos parques que se pueden encontrar en la ciudad. Ahí comimos unos exquisitos tacos de pescado, probamos los distintos tipos de cerveza que ofrecía la marca y oímos buena música en vivo; extrañados de no encontrar algún borracho aguando la fiesta. Otro festival al que tuvimos la suerte de coincidir, fue el Food Festival en Savannah, una ciudad con una arquitectura victoriana en su centro histórico, que queda a más o menos cuatro horas en auto desde Atlanta y que fue la primera capital del Estado de Georgia y que además es sede de una de las escuelas de diseño y arquitectura más reconocida de Estados Unidos, el Savannah College of Art and Design. Todo esto le da una onda muy entretenida; con estudiantes que recorren la ciudad en bicicleta con sus planos, dibujos y cámaras de foto intentando obtener la mejor imagen de esta ciudad calificada como una de las más lindas del sur de Estados Unidos. Fueron los mismos estudiantes quienes organizaron el festival de comida donde se podían encontrar “ejemplares” de todos los continentes, desde Irán y un maravilloso arroz persa; Cuba y su cuban sándwich; India y sus curries, etc.… Digamos que no es muy difícil conseguir un puñado de diferentes nacionalidades en este país. Y así, suma y sigue festivales de arte, cervezas y música que hacen de estos fines de semana de calor un buen panorama. Pero como lo que me trae aquí es la cocina, hoy les propongo un aperitivo que comimos, no el festival de comida, pero sí en el Jazz´D Tapas Bar de Savannah, un bar en pleno centro histórico con toda la onda del sur; jazz, blues y buena comida. No es muy veraniego pero es tan rico que da lo mismo la época del año en que se coma. Acá lo hemos repetido un par de veces y queda tan bueno que no tiene nada que envidiarle al original. Requiere muy poco trabajo y un buen vino tinto para acompañarlo.
Antes de ir al horno

Listo para comer

Dip de queso de cabra y salsa de tomates

Queso de cabra sobre salsa de tomates, horneado hasta que forme una costra dorada y servido con rebanadas de pan baguette, ligeramente horneadas con mantequilla y cilantro.

Ingredientes

1 queso fresco de cabra, tiene textura de queso crema (En Chile, creo que el queso Noblesse de la marca Chevrita) 1 tarro de salsa de tomate preparada (esa que viene en frasco de vidrio). Rebanadas de pan baguette untadas en mantequilla y espolvoreadas con cilantro fresco picado fino, horneadas sólo hasta que la mantequilla se derrita.

Preparación

En una fuente chica que pueda ir al horno, poner abundante salsa de tomates y sobre ella el queso de cabra (aquí lo venden en forma de cilindro). Llevarlo al horno a temperatura media-alta, por 10 minutos o hasta que la salsa comience a burbujear ligeramente. Prender el grill, sin perderlo de vista porque ese proceso es muy rápido y depende mucho de cada horno. Esperar hasta que se forme una costra dorada en el queso. Sacar, esperar unos minutos y servir caliente con las rebanadas de baguette.